Hoy los cristianos celebramos la fiesta de la Resurrección.Yo sí soy un soñador
Recordamos en la Pascua el paso de Dios que hace años encarnó Jesús, quien haciéndose hombre para hermanarse a nosotros, vivió su pasión pasando de la muerte a su existencia definitiva: la vida.
En los últimos cuatro o cinco mil años, primero a través de los Misterios de Eleusis y más tarde durante el Cristianismo, el mensaje de que la muerte no es el fin ha sido el mismo. Sólo cambió el genero de la divinidad. La triple diosa de la antiguedad, doncella, madre y anciana, personificada en Perséfone, Deméter y Hécate, dio paso a la Trinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
En uno fue la hija divina; en otro el hijo divino quien regresó del reino de los muertos.
Honremos a El Viviente, uno de los tantos nombres de Dios.
Bendigamos la Pascua, el paso de Dios, para que no sólo pase por nosotros, sino se quede a habitar en nuestros corazones. Que así sea.
 
Creative Commons Licensefotógrafo: el Buho nº30