1779329_284555621741753_6649223096896758293_nCoincidente con el Sábado Santo, -día de espera y silencio-, el eclipse de ayer, sábado 4 de abril, vino a sellar lo que, luego de mucho tiempo de purificación, terminó de morir en nosotros. Se puso el broche final a dos semanas muy difíciles, donde todos como humanidad, sufrimos el efecto del último contacto exacto de la cuadratura Urano-Plutón (aspectos desafiantes o disonantes), activa desde el 2012.
Hoy, Domingo de Resurrección, una vez más, la luz ha vencido a las tinieblas, y eso se activará intensamente en nosotros; transitamos un nuevo comienzo, hacia una profunda transformación , que traerá un nuevo ciclo de luz.
En el cielo, cinco planetas en signos de fuego, nos impulsan a iniciar, a emprender, pero desde un nuevo lugar: la Luna ya entrada en Escorpión nos renueva y regenera igual que al ave Fénix.
¡Todos invitados a renacer y florecer!

¡Felices Pascuas!