Este libro maravilloso escrito por una mujer madre de cinco hijos y doctora por la Universidad de Maryland, que sin embargo se define a sí misma, con total desapego por los honores de este mundo, como una “contemplativa de fregadero” entrega contundentes pruebas de la unión de Jesús y María Magdalena, en el Hieros Gamos, el matrimonio sagrado de la antiguedad, como el paradigma de la unión existente entre lo masculino y lo femenino del cristianismo original.
Así, Magdalena sería la novia olvidada de la cristiandad, la Diosa de los Evangelios, y el eslabón perdido de la primitiva “iglesia del amor” de los primeros cristianos.
Starbird, una católica romana ortodoxa, comienza su investigación en la Provenza, demostrando la enorme importancia de Magdalena (Magdalena significa “Fortaleza”, Atalaya”), en algunos santuarios, alrededor del siglo XII, y de cómo, cuando la iglesia prohibió que se hablara de ella, su nombre empezó a conocerse a través de seudónimos como “el Cáliz”,” el Santo Grial” o “la Rosa”.
Según la leyenda que entonaban los trovadores medievales, y que había que escuchar entre líneas, Magdalena era la portadora del Santo Grial, el “sangraal” o la sangre real, el cáliz en el cual se habrían unido los linajes de David, por el lado de Jesús, y de Salomón, por su propio lado, en la hija de ambos: Sara.
La leyenda del Santo Grial promete, que cuando se encuentre el recipiente sagrado toda la desolación cesara. Al devolver entonces, a Magdalena a su lugar de honor, toda la sabiduría de lo femenino (lo inconsciente, lo amoroso, lo receptivo), tan devaluada por las instituciones y nuestra sociedad, volvería a nuestro corazón, a nuestro hogar, y por extensión, a toda nuestra civilización, pues el desamparo de los aspectos femeninos y, por el contrario, el exceso del principio masculino sería la causa de haber llevado al mundo al desequilibrio en el cual está.
La autora expone también nociones de geometría sagrada, la búsqueda de Cátaros, Templarios y Albaginenses, y de cómo el Tarot, es un verdadero “catecismo ilustrado” que cuenta la historia de la unión de las polaridades, ese principio sagrado que es la base del universo, la danza cósmica del Arcano XXI: la impronta que nos curará.
Un faro de Cristianismo Gnóstico, este libro, que prueba como la “piedra” de Pedro se transformó en una institución poderosa y monolítica, el brazo derecho del emperador romano, una iglesia legalista y “exotérica”, que aplastó la antigua tradición gnóstica, la de la iglesia “esotérica”, que honraba al individuo como recipiente sagrado e instrumento del Espíritu Santo: la única forma de Dios en la que creo, la de la experiencia del Dios Vivo de los primeros cristianos.
Margaret Starbird. La Diosa de los Evangelios. Ediciones Obelisco. Año 2000