El Eneagrama (del griego εννεα, ennea “nueve” y γράμμα, gramma “trazo”) es un antiguo y conocido sistema de representación caracterológico que define nueve tipos de personalidades, llamados Eneagramas. Se representa como un símbolo geométrico compuesto por nueve líneas o trazos ubicados dentro de un círculo.
Precursores de esta herramienta de crecimiento espiritual fueron Georges I. Gurdjieff, quien habría acercado las enseñanzas a occidente, el boliviano Oscar Ichazo y el chileno Claudio Naranjo.
En una de las antiguas tradiciones sufis, el Eneagrama tenía un nombre bellísimo: El Rostro de Dios.
Así, una ( no la única) de las interpretaciones, es que cuando un niño nacía, la Luz Blanca Divina se refractaba como un prisma generando nueve colores, siendo uno de ellos la Chispa Divina que cada ser humano recibiría y poseería por el resto de su vida: su virtud.
Todas estas cualidades del ser, serían atributos de Dios y cada uno de los números del Eneagrama una piedra preciosa en la cual se reflejaría la Luz de Dios en forma inequívoca, única e irrepetible.
Editado bajo mi amoroso cuidado, y tomando a cada Eneatipo como una joya de inigualable valor, se recoge en este libro la tradición, pero se la trasciende.
Jascha toma el símbolo universal de lo absoluto, el del movimiento perpetuo, y se pregunta por la Misión Álmica de cada Eneatipo, mirando el mandala como un viaje de integración que comienza en el número uno y termina en el número nueve. Es desde esta perspectiva que muestra el camino del Eneagrama, la metodología y la forma en la cual cada uno puede expresar y vivir mejor su número.
Los anexos traen cuatro entretenidos test para identificar el propio Eneatipo.
Jascha. El Eneagrama como camino espiritual. Edición Particular. 2008