
Un libro de arte por un par de esquíes. Una falda bordada por unos aros de plata. Clases de Danza del Vientre por una asesoría Feng Shui.
Organizadas en mi casa, al menos cuatro ferias del trueque.
Todo sin el sobrevalorado dinero de por medio. Una práctica maravillosa que muchos rescatamos cada vez más. Una vieja usanza en que se hace presente el luminoso espíritu de la colaboración que siempre viene de la mano de la confianza, cuyo perfume, siempre expande la vida.
¿Mi último trueque? Lecturas de Tarot a pasajeros del hotel Kennedy, a cambio de un happy hour para cuatro personas.
fotógrafo: alexkerhead
Yo cambiareda algo que ya no uso Por algo que no he teidno Ased, al que se lo cambio le pasa lo mismo que a med Lo que yo le cambie no lo haya teidno y lo que le de9 sea algo nuevo para esa persona.Y lo que esa persona me haya dado a med sea algo nuevo para med Por otro lado, que otra persona reciba mi bondad y yo su agradecimiento NO estareda mal Edad: 13Provincia: MendozaEscuela: laureana ferrari de olazabal