Compartimos esta nueva reflexión de nuestro querido amigo Alvaro Scaramelli. (Texto sin editar)
 
[email protected] [email protected], en este nuevo posteo reflexionaré en torno al tema de la “Iglesia y la pobreza” que se ha puesto en boga desde el nombramiento del nuevo Papa, tanto por sus declaraciones como por lo que hemos ido sabiendo de sus características personales. Una suerte de encantamiento y esperanza ha resurgido en muchas personas gracias a esta nueva figura espiritual que ha despertado una renovada fe en muchos “cristianos”, es por eso que creo necesaria una reflexión en torno a este tema, porque lamentablemente, una vez mas podemos quedar en las superficialidades, esperando que otro hagan lo que cada uno tiene que hacer.
Este nuevo Papa ha declarado que la iglesia debe volver a ser una “Iglesia de los pobres para los pobres”, y ha puesto sus ojos en la figura de Francisco de Asís, de quien tomo su nombre y a quién se le muestra como un modelo de pobreza a seguir. Pero vale preguntarse… ¿Es hacia la pobreza donde tenemos que ir?… ¿Este es el mensaje de Francisco de Asís, que seamos pobres?, ¿Es acaso el mensaje de Jesús?… pero… ¿No es acaso la pobreza una condición de la que debemos salir y ayudar a que otros salgan?… ¿No sienten que hay algo raro en todo esto?…
Algunos dirán, “Pero claro… ese  es el rol de la iglesia, ayudar a los pobres”… mmmm.. ¿Y entonces el tuyo cual es?… ¿Darle un billetito a la iglesia para que ellos se lo pasen a los pobres?.. en eso se traducen las enseñanzas de Jesús… en salvar el alma dando a los pobres y conquistar la vida eterna “pagando” o siendo caritativos.
¿Por que creen que hay tanta infelicidad, intolerancia, envidia, odiosidad y resentimiento en el mundo?… y no me digas que es por la pobreza porque esta comprobado que hay mas depresión en la gente que tiene mas acceso a bienes que en los que tienen poco o nada. Mientras mas se tiene mas aumenta la ansiedad y el vacío del corazón, mientras mas avanza el acceso a bienes y aparatos que trabajen por nosotros mas avanza la insatisfacción, mientras mas se satisfacen los sentidos mas aumentan las enfermedades, la angustia y el temor, claro… que todo esto queda disfrazado detrás de experiencias efímeras de felicidad. La infelicidad e insatisfacción son el resultado de vivir para la vida material y convertirnos en esclavos del sistema del miedo a perder algo o no tenerlo o no poderlo alcanzar. En contraposición a esto, es sabido y esta estudiado (aparte que el sentido común lo demuestra) que las personas que cultivan el espíritu (en cualquier religión o de manera independiente) son mas felices, mas plenas, mas sanas y viven en mayor armonía. Entonces cabe preguntarnos, ¿Es una Iglesia pobre y para los pobres lo que necesita la cristiandad o una iglesia para quienes CARECEN de verdadera espiritualidad?
¿Por que planteo todo eso?, porque me llama la atención la ligereza con que se habla de Francisco de Asís y se lo vincula con la pobreza sin reflexionar en torno a las convicciones que él tenia y de donde venían sus votos de humildad que lo hacían “PARECER POBRE” cuando en realidad no lo era. Tampoco el Papa Francisco es un hombre pobre, nunca lo ha sido y nunca lo será, como tampoco lo fue Jesús. Eso no es pobreza, estamos hablando de otra condición que confundimos con pobreza y que es una condición de “Conciencia Espiritual” que se manifiesta en una manera de actuar y de vivir desprendida de lo material, con humildad y servicio, que no es lo mismo que ser pobre.
San Francisco de Asís tenía esta Conciencia Espiritual, Él sabía que era hermano del sol, de la luna de los animales y de los hombres. Sabía a su manera (sin tener todavía microscopios ni pruebas científicas) que todo esta formado por los mismos átomos y que todos los átomos están unidos en un mapa cuántico que nos hermana a todos con el todo donde todos somos UN SOLO ORGANISMO. Él estaba en un estado de conciencia expandido, de conexión con el todo al que llamamos Padre (origen). Desde esa conciencia es que Él se siente agradecido por el aire, la lluvia, el sol, la vida, los animales, Dios, etc… Él mira a su alrededor y se siente tan lleno de todo que no siente necesidad de nada para ser feliz salvo ayudar a sus hermanos para que dejen de sufrir, o sea, quiere ser Él mismo una vida mas dentro de la creación y la naturaleza que se ofrece a los demás en servicio, tan solo por amor. San Francisco al igual que Jesús no se remitían a ser caritativos con los pobres y enfermos, ya que ese no es un fin si no una consecuencia, de manera que sabían que la única manera de sacarlos del sufrimiento y la pobreza haciendo que ADQUIERAN esa conciencia espiritual. Ellos tenían la llave y sabían que se puede ser feliz con muy poco y querían compartir su conocimiento (esa buena nueva) con ellos.
San Francisco no era pobre, era rico, Jesús también lo era, estaban llenos de estos tesoros del cielo o reino celestial, algo que los pobres carecen por no saber que “en la fe se encuentran estos tesoros”.
Esta extraña mirada de la “pobreza como una VIRTUD” que habría que cultivar en lugar de ser algo que hay que corregir es lo que me hace detenerme a reflexionar. Yo se que Uds. dirán que el mensaje del Papa apunta a que la iglesia va a dejar de ostentar riquezas para volver a las raíces del cristianismo original, el de la austeridad y humildad, algo que debió hacerse hace mucho tiempo, pero, insisto….¿Cuales son las verdaderas raíces del Cristianismo?… ¿La pobreza?… NO… El evangelio de Jesús es LA FE, aprender a confiar en el sistema de Dios, en el Padre de abundancia, de vida eterna, de amor, el evangelio de no tener miedo, de perdonar a toda instancia, de no juzgar y de ser compasivo y ayudar al prójimo, al necesitado. En definitiva, el objetivo del cristianismo no es alimentar ni vestir a los pobres, sino que ADQUIRIR CONCIENCIA ESPIRITUAL, de donde surge de manera espontánea y natural la asistencia o servicio a los sufrientes que son quienes no tienen esa conciencia.
Cuando hablamos de los pobres no solo deberíamos referirnos a los que no tienen nada, porque donde mas abunda la VERDADERA POBREZA es en los que tienen mas dinero y cosas, porque están más atados a ellas. Jesús lo dijo: “Es mas fácil que pase un camello por el agujero de una aguja a que entre un rico al reino de los cielos” , ¿Por que dijo esto?, porque la verdadera pobreza es un “estado de conciencia inferior” e individualista separada de la gran Conciencia Universal. Es una incapacidad para comprender el reino de Dios como un sistema cuántico en el que vives conectado con el todo, siendo parte del todo, interactuando en el todo y viviendo dentro de las consecuencias de tus propios actos. Para mi es tan pobre el que se aferra a lo que tiene con miedo a perderlo, como el que nada tiene pero vive esforzándose y creyendo que al tener todas esas cosas va a ser feliz y acabará su sufrimiento.
La pobreza se termina para siempre cuando despertamos del gran sueño de creernos un organismo separado de todo viviendo casualmente en un mundo de casualidades cuyo propósito son la supervivencia a toda costa, la reproducción y la obtención de cosas que satisfagan los sentidos, para despertar en un mundo de sincronías y propósitos espirituales que van mas alla de esta vida terrenal. La pobreza se acaba con “Conciencia Espiritual” y si lo piensas bien, los que menos tienen, tienen mas posibilidades de despertar y acceder a esta gran verdad, porque “sin tener” pueden comprobar que nunca les falta lo que necesitan, de alguna manera ellos viven mas “expuestos al milagro”. Pueden sufrir por lo que creen que no tendrán pero al final del día comprenden que de alguna manera el sistema de Dios funciona y los conoce. Ahora, cuando dejan de sentirse solos y abandonados y se llenan de agradecimiento por las cosas simples, es cuando surge en ellos el estado de conciencia de auto responsabilidad donde se dan cuenta de que ellos mismos se hacen sus propias zancadillas y que cambiando internamente los pensamientos y la actitud, se integran al sistema de Dios. Quizás de ahí viene la primera bienaventuranza que dice: “Bienaventurados los pobres de porque de ellos es el reino”… porque ellos están mas cerca de comprobar la existencia de este reino de asistencia, pero de ninguna manera esta bienaventuranza quiere decir que debemos ser pobres para entrar al reino.
Pienso que la Iglesia Católica pone un acento demasiado grande en la CARIDAD y demasiado pequeño en la CONCIENCIA convirtiéndose mas bien en una fundación de beneficencia que en una religión. La caridad es una virtud espiritual, pero sin conciencia es solo un impuesto mas. Antes que la caridad esta la conciencia espiritual que es la que te hará actuar caritativamente porque el sentido de servicio está durmiendo en tu naturaleza y cuando te despiertes no tendrás miedo a desprenderte de lo que tienes para ir en ayuda de quien lo necesite.
Bien por este Papa que comenzará los cambios que estábamos esperando, pero no descanses en Él, tu trabajo depende de ti. Despertar es a lo que has venido a esta tierra, no te quedes durmiendo, este posteo es para que reflexiones y comiences a cambiar. No te conviertas en pobre para acceder al reino, conviértete en humilde, que es el grado mas alto a alcanzar como ser humano y que solo se logra con CONCIENCIA ESPIRITUAL.
Felicidades a quienes quieren integrarse la “Iglesia de los Humildes”
 
Fuente:  http://sanar-el-alma.blogspot.com/2013/03/la-iglesia-de-los-pobres.html