Esta reflexión debería haber salido para el boletín del día lunes, pero por razones personales, que no viene al caso enumerar aquí, no alcancé a programar, y va hoy, en día miércoles. Estamos viviendo tiempos convulsos, y más vale ponerse flexibles y surfear las olas que se nos presenten, considerando que lo perfecto es enemigo de lo bueno.
Desplome del sistema y nueva humanidad en proceso.Tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe. Tanto dijimos que venía un quiebre de lo viejo, para abrazar lo nuevo, tanto dijimos los astrólogos que íbamos a vivir de manera muy distinta, que finalmente hemos entrado en la primera etapa, y ahora lo estamos experienciando. Ya no es una idea abstracta, sino que la estamos haciendo carne. Marte activando en Capricornio.

Quienes me leen, saben que tengo la creencia de que el Coronavirus es un virus introducido con bioterrorismo, y -¡oh casualidad! los más vulnerables son los viejos, los que no producen, y al contrario, son carga y lastre, para las leyes de este vil mercado, que entre todos hemos avalado, global y localmente. ¿Sabías que en Francia y Argentina, por citar solo dos ejemplos, es delito subir el precio de las mascarillas y del alcoholgel? Bueno, aquí en Chilito hay Libre Mercado, y penalizar esas bajas acciones, es anticonstitucional.

Creo también, que a quienes quieren controlarnos a como dé lugar, les va a salir el tiro por la culata, pues el mundo ya despertó, y no hay vuelta atrás.

El cielo nos lo decía hace rato. Los ejes nodales colectivos, que están en su fase final Cáncer- Capricornio, nos pedían a gritos dejáramos el exitismo y la ambición, para volver al hogar, a hacer nido.

Comenzaremos a vivir de manera muy distinta. Y el Coronavirus es una gran oportunidad que se nos presenta, para que hagamos como humanidad un gran cambio de paradigmas. Vamos poquito a poco, a crear pequeñas comunidades autosustentables. Vamos pasito a pasito, a proponer trabajos desde casa, y no a salir y que nos “den” trabajo. Vamos casi sin darnos cuenta, hacia el mundo de la colaboración, dejando atrás el de la competencia.

Saturno, el señor de las pruebas difíciles, que viene a restringirnos, pasará esta semana a Acuario, subrayando que el desplome de las estructuras, así como las conocemos, ya no van más, y que quienes toman las decisiones y están en el poder, nunca más podrán hacerlo, sin considerar los valores acuarianos de igualdad y fraternidad. Y en este sentido, el Coronavirus es transversal. Por supuesto, todo esto recién comienza, y todavía hay mucha resistencia de los gobiernos y los sistemas, para el bien común, y lamentablemente también de algunos individuos, basta ver a los acaparadores en los supermercados y las farmacias.

Urano en Tauro, nos está instando desde ya, a ir por nuevas formas de generar recursos. Sin ir más lejos, en Haciendo Sagrado lo Cotidiano, hemos decidido, a partir de esta semana, realizar nuestras sesiones (Tarot, Astrología, Numerología, Registros Akáshicos) talleres y clases, de manera remota. No tenemos miedo, al contrario, creemos que esa es la peor pandemia, pero debemos estar a la altura de los tiempos que hemos escogido vivir, y pensando siempre en el más alto bien de todos, queremos ser responsables y cautelosos.

Los días más difíciles de la semana podrían ser mañana martes y pasado mañana, miércoles, pues la Luna en Capricornio,

conjunta a Marte, Júpiter, Plutón y Saturno, podría hacernos sentir muy exigidos o con sensación de soledad. En Chile se cierran las fronteras, precisamente el miércoles.

El viernes 20, el Sol en Aries, dará inicio a un nuevo año astrológico. Es también día del equinoccio de Otoño, y con la luna en Acuario, podríamos tener sensación de inestabilidad. Marte se juntará con Júpiter, y podría agrandar la tensión que estamos sintiendo.

El domingo 22 entrará Saturno en Acuario: probablemente se nos propondrá nuevas formas de relacionarnos y de participación en lo colectivo.

Aprovechemos esta cuarentena para volver a la vida simple, sencilla, cotidiana, con nuestros niños y nuestros ancianos. Actuemos con reponsabilidad. Renunciemos y confiemos.

Seguimos haciendo Astrología para todos. Agradezco el bien que este mal contiene.