Me han preguntado tanto sobre los eclipses, en los informes astrológicos semanales,  que decidí ampliar aquí,  la información que he ido dejando sobre ellos.

¿Qué es un Eclipse?

La palabra “eclipse” proviene del latín “eclipsis”, que a su vez viene del griego “écleipsis”, que significa desaparición. Y esto es precisamente un eclipse: la desaparición transitoria, total o parcial, de una luminaria (Sol, Luna), por interposición de la otra.

Los eclipses son lunaciones especiales que se producen sobre la elíptica, en relación al camino que recorre el Sol , en su paso por las diferentes constelaciones.  Así todos los años se producen eclipses, tanto de Sol como de Luna, y nunca vienen solos, es decir, hablamos de series de eclipses.

Como una de las leyes universales y perennes en que se sostiene la Astrología, es la ley de Correspondencia, que dice:  Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba, para que  se perpetúe el milagro de la Unidad, a un evento celeste (macrocosmos) siempre corresponderá otro de las mismas características, terrestre (microcosmos).

¿Nos afecta energéticamente?

Todos los eclipses tienen efectos sobre el campo electromagnético de la tierra y, por lo tanto, pueden afectar también el campo magnético de nuestro cuerpo humano.

 

¿En qué se diferencia un eclipse de Sol, de uno de Luna?

Un eclipse solar, que ocurre durante la Luna Nueva, literalmente, torna el día en noche. Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone en el camino de la luz del Sol y proyecta su sombra en la Tierra. Eso significa que durante el día, la Luna se mueve por delante del sol y se pone oscuro.

Un eclipse lunar, que ocurre durante la Luna Llena, parece borrar a la luna del cielo. Durante un eclipse lunar, la Tierra impide que la luz del Sol llegue hasta la Luna. Eso quiere decir que a la noche, la Luna Llena desaparece por completo, a medida que la sombra de la Tierra la cubre.

El Sol y la Luna, simbólicamente hablando, se corresponden con lo consciente y lo inconsciente respectivamente; así, al opacarse u oscurecerse éstas naturalezas, se reordenan asuntos de la vida, para ir trazando nuevos caminos y posibilidades.

Un eclipse de Sol puede simbolizar la disminución de nuestro poder personal, de nuestra voluntad, y en cambio, un eclipse lunar, nos lleva a mirar nuestro pasado emocional, a la luz de la experiencia actual.

Para la Astrología, tanto la antigua como la moderna, el Sol es la fuente de energía, por lo tanto, su oscurecimiento en el cielo -aunque sea momentáneo, como sucede en un eclipse- es una señal de ausencia de esa energía. Existe una comprobada interacción entre los eclipses y una desvitalización, por esa, razón con los eclipses de Sol, podemos sentirnos drenados, cansados, estresados, abatidos.

Durante los eclipses de Luna, nuestras emociones y sentimientos pueden verse alterados. Como en todas las Lunas Llenas, nuestras reacciones se vuelven más instintivas y viscerales , por lo que es recomendable tomar  contacto con nosotros mismos, orando, meditando, reflexionando, para aquietar nuestras mareas internas. Y por supuesto, como en todo plenilunio, es tiempo de conclusión o de culminación de ciertos acontecimientos.

 

¿Cuánto tiempo dura el efecto de un eclipse?

Siempre hay que mirar los aspectos del cielo en su totalidad, pero en general, el efecto de un eclipse no se nota solamente al momento de producirse: ya desde la antigüedad se consideraba que un eclipse tenía harta más larga vigencia que durante el evento mismo, y es por ello, que en ocasiones, podemos sentir los eclipses un tiempo antes o un tiempo después. Los antiguos calculaban así: si el eclipse durba dos horas por ejemplo, su impronta podría sentirse durante los próximos dos años.

Los eclipses muchas veces se alinean con terremotos, erupciones volcánicas y, muchas veces, con accidentes o fatalidades que involucran gran número de personas, y por eso, los antiguos les temían.

Es por esta razón, que se recomienda en días de eclipse, evitar lugares muy concurridos. Tampoco se aconseja comenzar nada en momentos de eclipse, pues lo que se comience no funcionará como se espera, y habrá que rectificar. Por eso, es mejor no considerar nuevos proyectos en tiempos de eclipse, ni hacer propuestas, ni tomar decisiones trascendentes.

 

¿Cuántos eclipses tendremos en el 2020?

Durante el año 2020 tendremos seis eclipses. Cuatro eclipses lunares penumbrales, y  dos eclipses solares, uno penumbral y el otro total de Sol.

Los lunares, podremos verlos si estamos en el momento del evento en aquella porción de tierra que sea nocturna, en cambio los solares, únicamente si nos hallamos en su cono de sombra.

Los dos primeros ya los tuvimos; el 10 de Enero (Lunar), y el 5 de Junio (Lunar).

Los próximos serán el 21 de Junio (Solar), el 5 de Julio (Lunar), el 30 de Noviembre (Lunar), y el 14 de diciembre (Solar).

Los eclipses pueden traen cambios de dirección inesperados, pues esos cambios son destinales.

Para saber cómo nos afectarán, hay que mirar en qué punto de nuestra Carta Natal, caen.