Escribo desde Santiago de Chile. Viviendo el Arcano XVI , La Torre o La Casa de Dios. Me alegra haber sido parte de la marcha de la ciudadanía más grande de la historia de este país. Sin banderas ni partidos políticos. Solamente personas como tú o como yo, pidiendo por un país más justo y solidario. Los ojos del mundo puestos en esta preciosa y angosta franja del planeta, que clama, del mismo modo que en tiempos de la Revolución Francesa, por Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Todo esto, mientras el día viernes 25, horas antes de la manifestación en las calles, y luego de haber mirado la carta Natal de Chile y sus tránsitos (la del 18 de septiembre; no la del 12 de febrero, en la foto), veíamos a Quirón en la cúspide de la casa 4 y nuestras raíces heridas, desde OHiggins para adelante, la herida del hijo no reconocido, la del hijo huacho, se abría en la ebullición del pueblo. En ese mismo momento, Urano en Tauro en la casa 6, es decir, la rebelión, lo intempestivo, lo disruptivo, desafiando a la autoridad en el área del cotidiano y del trabajo. La Luna transitaba por la casa 10 (el gobierno), oponiéndose al Plutón natal, y a Neptuno en tránsito, con el estallido de las masas que hemos estado viviendo. Mercurio, que rige las comunicaciones, los transportes, y los jóvenes, entre otras cosas, en tránsito por Escorpio, vomitando, excretando todo lo que ya no sirve. Neptuno lavando también la herida de la casa 4, la herida ancestral, instalando allí el gran amor de la madre arquetípica cósmica.

¿Qué podemos esperar de todo esto, desde el país y el mundo?
Como ya hemos dicho, la gran conjuncion Saturno – Plutón en Capricornio, trae transformación y destrucción de las viejas estructuras, no sin dolor, con mucha purga, para liberar las obsoletas energías . Que está hace mucho, pero explota, -no solamente en Chile- cuando Marte en Libra hace cuadratura a la conjunción.

¿Hasta cuándo durará esto? Hasta que los que manejan el poder (Saturno) escuchen las demandas del pueblo (Luna). Si eso se da, podría aplacarse la violencia. Pero como el rayo intempestivo (Urano) está picanenando al toro de no sé cuántas toneladas (Tauro), que no se quiere mover, es esperable que haya mucha resistencia al cambio, por lo que las transformaciones serán lentas. En la marcha que viví el viernes pasado, -nadie me lo contó, estuve ahí- se instauró sin embargo, mucha luz, tan necesaria en estos tiempos convulsos. Confiemos en que todo se está alineando para un más alto bien.

El eje nodal Cáncer-Capricornio, intensifica la transmutación en estos temas, tal como hemos visto en canalizaciones y meditaciones, donde ha quedado claro que el mensaje es uno solo: el padre abusivo debe dar paso a la madre compasiva. (Te invito a leer el analisis simbólico de lo que está pasando aquí).

Urano en Tauro seguirá sacudiendo la tierra.
El mundo que hemos construído ya no sirve. Y con esta Luna Nueva, en oposición a Urano, el gran despertador, tenemos la oportunidad de sembrar un cambio, para una sociedad más libre, más justa, más fraterna, donde no importe tanto qué o cuánto tienes, si no quién eres.

Mercurio empieza a retrogradar esta semana que inicia, el 31 de octubre. Buen momento para terapias, para ir al fondo y limpiar traumas del pasado.

El martes 29, con el Sol, Venus y Mercurio en Escorpio, podremos redireccionar nuestra pasión, elevándonos, como debe ser en estos tiempos, más allá de lo personal.

El viernes 1 de noviembre, Venus entrará en Sagitario, entonces podremos expandirnos estudiando algo nuevo, instaurando nuevas verdades, nuevas justicias, nuevas visiones.

El próximo sábado 2, puede volver la violencia, pues habrá nuevamente una fuerte tensión en el cielo.
Miremos nuestra sombra personal. Preguntémonos: ¿Cuál es nuestra ira? ¿Cuál es nuestro miedo?. Y luego, instalemos la paz en cada uno de nuestros corazones. Sostengamos la lucha. Y también el rezo. Hagamos Sagrado lo Cotiiano. Buena semana.

La Fotografía de Santiago es de @su_hidalgo