Iniciamos la semana con una acuosa Luna llena en Cáncer, que, en su domicilio, es una de las lunas más emotivas de la rueda zodiacal.  Como todos los plenilunios, tiene que ver con finales. Y opuesta al Sol conjunto a Plutón, y Venus retro, en que estamos revisando todos nuestros valores, sumado a Mercurio retrogradando en cuadratura con Urano, cerraremos algo, que ya no queremos sostener más, pues saldrán a la superficie, temas que quizás nos sorprendan, o que no habíamos hecho todavía tan conscientes. Ojo, que podríamos sentirnos molestos, irascibles, ultra sensibles.

 

El martes, tendremos el cambio del eje nodal, en que los nodos entrarán en Tauro/ Escorpio, trayendo transformaciones en nuestros valores y nuestros recursos.

Ese mismo día, Urano se pondrá directo en Tauro. Así podríamos esperar movimientos telúricos, nuevas erupciones volcánicas, manifestaciones climáticas algo disruptivas de la naturaleza, y también cambios con respecto a la economía.

El jueves entrará el Sol en Acuario (¡Felicidades a los originales, fraternos, humanistas y libertarios uranianos!) y comenzará a tocar la cuadratura Saturno en Capricornio, Urano en Tauro, pudiendo reactivarse manifestaciones en temas relativos a la pandemia, pases sanitarios, de movilidad. El escenario restricciones versus libertad podría traer revueltas y protestas, porque Acuario querrá conectarse, desestructurarse, reunirse, innovar.

Hacia el finde, el domingo, el Sol y Mercurio harán conjunción exacta, entonces, probablemente veremos temas que no habíamos visto, ahora con mucha claridad, elocuencia, brillo e inteligencia. Este aspecto, llamado Cazimi, tiene que ver con la energía de Mercurio que se ve bendecida ese día, sobre todo en lo que refiere a temas profesionales. Muy buen día para anunciar algo importante. También es un momento excelente para planificar, cerrar acuerdos y negociar. Atrevámonos a decir lo que tengamos pendiente, mandemos aquel correo, vamos a sincerarnos.

Seguimos haciendo Astrología para todos. Buena semana.