Venus ha dejado las nostálgicas aguas cancerianas y ha entrado en el esplendoroso fuego de Leo . Y Mercurio, ha salido del analítico Virgo y ha entrado en el encantador Libra, regido por Venus. Ambos, en sextil, conversan hoy en tono amoroso, suavizando la energía que pudiéramos haber sentido el viernes, o ayer sábado, que estuvo un poco ruda.

Venus en Leo, nos pide conectarnos con la alegría de vivir y con el llamado de nuestro corazón, a pesar de tanta adversidad. ¿Dónde brillamos?, ¿qué es eso que nos llena de felicidad?

Seguimos con el sol en Virgo, practicando nuestro autocuidado, y al momento de escribir estas líneas, domingo, tumbada en la terraza (la Luna transita por el venusino Tauro), descubro que el tránsito más importante de la semana se dará el miércoles, cuando Marte en Aries, que está allí desde el 28 de Junio, comenzará a retrogradar, proponiendonos, de aquí a mediados de noviembre, revisar cómo hemos ido avanzando, en cambios de rutina y de hábitos, y cómo nos hemos ido reinventando en lo laboral para construir y dar forma.

Con Marte retro aceptaremos que tendremos que aprender a vivir de un modo diferente, quizás más pausado, sin tanto foco en lo urgente, y mucho en lo importante. Con Marte retro podríamos sentirnos con la energía baja, y no se recomienda iniciar nada nuevo: ni relaciones, ni sociedades, ni nuevos proyectos. Sí podemos revisar, reestructurar, reevaluar lo que ya hayamos comenzado o promocionado.

Así, vamos a volver a sentirnos restringidos, más cuando Lilith en Aries estará en cuadratura con Saturno en Capricornio, hasta más o menos el 15 de septiembre. Lilith, que no quiere ser subyugada, sino dominar, se enfrentará a la autoridad, y eso traerá nuevas tensiones, a nivel mundial, y personal. Tendremos que seguir trabajando con la intolerancia y la impaciencia, pues el sistema seguirá poniéndonos reglas y normas, y estamos hartos de eso.

El martes, Venus en Leo cuadrará a Urano en Tauro, ayudándonos a mirar de manera nueva e impredecible las relaciones, y lo que valoramos, en nosotros mismos y en otros, con mayor sentido de libertad.

El mismo miércoles, el Sol en Virgo hará un trígono a Júpiter retrógrado en Capricornio, que es un aspecto que traerá alegría, para expandirnos, y con la Luna en Géminis, tendremos ganas de comunicarnos y brillar.

El viernes, el Sol en Virgo se opondrá a Neptuno en Piscis; entonces,como en toda oposición, nos vamos a un extremo o al otro: o nos evadimos o vemos con toda claridad y sentido de realidad, temas o situaciones que estuvieran en la nebulosa.

El sábado, Júpiter despertará de su letargo, y saldrá de la retrogradación en Capricornio, proponiendonos ahora que, luego de todas las revisiones que hayamos hecho, y los compromisos y las responsabilidades que hayamos asumido, -primero siempre con nosotros mismos-, seamos muy adultos y explícitos, con respecto a dónde o en qué área de nuestras vidas queremos crecer.

El finde, nuevamente se viene pesado emocionalmente. Pues con la Luna en Cáncer opuesta a Júpiter, Plutón y Saturno, y cuadrando con Lilith y Marte, no será fácil, pues podríamos sentirnos distanciados y desapegados de nuestros afectos, vulnerables y miedosos.

Y si bien con Mercurio en Libra, -que se quedará allí hasta el 27 de septiembre, en que empezará a retrogradar en Escorpio, para volver más adelante a Libra-, siempre se verá favorecido el diálogo, corremos el peligro de entrar en conversaciones demasiado diplomáticas y poco claras (la sombra libriana), pues cuando haga oposición a Lilith y Marte en Aries, y cuadratura a los tres grandes en Capricornio (Saturno, Júpiter y Plutón), todo podría irse al cuernito.
Entonces, dejémonos de sietes de espadas, y vamos por la verdad. Seamos responsables. Responsabilidad viene de responder y significa “responder con habilidad”.

Seguimos haciendo Astrología para todos. Buena semana.